Loading mod_da_article_expo
 

La escala de Silbo en Gran Canaria consolida a la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN) como puerto base de planeadores submarinos europeos.

El planeador submarino (“glider”) Silbo completará la próxima semana la primera etapa de la misión oceánica internacional Challenger One, tras navegar una distancia de 2.870 millas náuticas desde Islandia a Canarias con propósito de investigación científico-tecnológica.

Silbo, que fue puesto en operación en aguas al sur de Reikiavik el 23 de junio de 2011, y está previsto sea recogido hoy martes 22 de mayo a unas veinte millas al norte de la Isleta, Gran Canaria, mediante una embarcación de salvamento marítimo, con el fin de llevar a cabo tareas de mantenimiento y de preparación para la segunda parte de la misión oceánica Challenger One, que llevará al planeador submarino desde Canarias a Brasil, vía Cabo Verde.

Fig. 2 La embarcación de SASEMAR, Salvamar Nunki, será la encargada de realizar las tareas de recogida de Silbo.

La misión oceánica Challenger One parte como una iniciativa internacional entre instituciones americanas (Rutgers University) y españolas (PLOCAN y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria), junto con la empresa Teledyne Webb Research (TWR) con el objetivo de navegar los principales océanos del mundo con un planeador submarino siguiendo la ruta trazada por el barco de investigación inglés HMS Challenger entre 1872 y 1876.

Fig. 3 Ruta descrita por el HMS Challenger entre 1872 y 1876

Este objetivo supone un verdadero reto tecnológico a la hora de usar un nuevo vehículo submarino autónomo, capaz de navegar de manera silenciosa y eficiente grandes distancias en el océano, recabando y proporcionando datos bioquímicos de gran interés en tiempo real. Además, el planeador submarino debe mostrar las capacidades de robustez, durabilidad y fiabilidad de estos nuevos dispositivos de observación tanto a la comunidad científica como al resto de usuarios.

Silbo es un modelo de glider Slocum G2, fabricado y comercializado por TWR, equipado con una configuración de sensores para la medida de parámetros bioquímicos a lo largo de los primeros 1000 metros de la columna de agua, tales como la presión, conductividad, temperatura y el oxigeno disuelto. Mediante un sistema de comunicación satélite bidireccional, el usuario recibe la información registrada en cada inmersión, a la vez que posibilita el envío de nuevos comandos de
navegación y operación por parte del piloto desde tierra.

Los planeadores submarinos de observación científica (gliders) se han consolidado como plataformas autónomas de observación oceánica de primer orden gracias a sus prestaciones cada vez mayores y al abaratamiento de costes que representa su uso frente a los barcos oceanográficos. La escala de Silbo en Canarias confirma la consolidación de PLOCAN como ‘glider port’ europeo (puerto base para lanzamiento, recogida y operación de planeadores submarinos), tras numerosas misiones de esta índole realizadas en los últimos años.
 
Boletines B3M